1. Uruguay cuenta con un muy importante parque de maquinaria y herramientas distribuido entre algo más de 40.000 empresas agropecuarias ligadas a los distintos rubros de producción, y aunque no se dispone de estudios locales ni regionales, puede afirmarse que, en la mayoría de los casos, estas están subutilizadas y con un tiempo ocioso prolongado a lo largo del año.
  2. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) estima que, en su país, la utilización de los tractores alcanza al 18 % de su potencial y que en caso de una cosechadora promedio ese guarismo cae al 7 %. Puede estimarse que en otro tipo de herramientas esos tiempos de uso sean superiores, pero aún así dispondrían de un tiempo considerable inutilizadas en la mayoría de los establecimientos.
  3. En algunos casos puede tratarse de inversiones realizadas para aplicar en una actividad que se continúa realizando, mientras que en otros pueden ser bienes adquiridos para trabajos ya discontinuados y que permanecieron guardados en los galpones. Todos esos activos paralizados en determinado establecimiento y en determinados momentos del año, pueden ser necesarios en otros establecimientos en esa misma época.
  4. Los propietarios de esa máquina, implemento o herramienta, podrían obtener una renta adicional a través del alquiler de las mismas a otros productores que puedan necesitarlos puntualmente y que no quieran, no puedan, o no encuentren justificado realizar una inversión en la compra de esos equipos. Los propietarios obtendrían un beneficio adicional por el arrendamiento de su máquina y los arrendadores podrían ejecutar trabajos puntuales sin necesidad de realizar la inversión en los equipos, disponiendo para ello de una oferta amplia, con precios accesibles y ubicados en su zona de influencia.
  5. Rentar, mediante un modelo de “economía colaborativa”, ofrece una plataforma que acerca la oferta con la demanda, generando un soporte que permite realizar transacciones de arrendamiento más fáciles, accesibles y seguras, que den garantías a las partes intervinientes en la operación, para convertirse en un mediano plazo en una empresa gestión de activos a nivel nacional. Para el arrendador el sistema lo cubrirá de posibles roturas o desperfectos y le garantizará el pago del alquiler.
  6. El arrendatario tendrá certeza del día y el estado en que recibirá el bien y el monto exacto que deberá abonar por su arrendamiento. Rentar.uy aceptará maquinaria, implementos o herramientas de cualquier tipo y cualquier porte, como pueden ser un tráiler, una zorra, palas, mixers, un embarcadero móvil, etc, con maquinista o chofer si fuera del caso, o solamente el equipo. Para estos otros artículos no existe nada formal para su acceso por tiempos parciales.
  7. El usuario debe comprarlo o pedirlo prestado, práctica esta última que se da con naturalidad entre algunos vecinos, sobre todo entre aquellos con más antigüedad en una zona determinada e integrados socialmente. Sin embargo, para muchos “nuevos productores” que se han incorporado al campo en los últimos años, esa práctica es menos frecuente y en algunos casos de posibilidades prácticamente inexistentes.
  8. Aún para quienes hoy “prestan” un bien, como para quienes circunstancialmente puedan arrendarlo, la plataforma les permitirá profesionalizar la oferta, recibir una retribución a cambio y acceder a una mayor demanda con la posibilidad de mejorar su ingreso.
  9. El sistema planteado no tiene antecedentes en el mercado formal. La idea es formar una “comunidad de usuarios”, integrada por arrendatarios que a su vez puedan ser arrendadores, y arrendadores que también puedan demandar alguna máquina, herramienta o implemento con el que no cuenten o que puntualmente puedan tener averiado o en reparación.
  10. La confianza en el sistema y entre arrendador y arrendatario es un factor clave en la operativa. Algunos productores todavía se aferran a una especie de “vínculo sentimental” con su propiedad y no querrán entregarla a cualquier desconocido. Sólo la confianza y los resultados económicos determinarán el uso del sistema.
  11. La gente deberá preferir tener un “vínculo sentimental” con su cuenta bancaria, más que con la máquina o implemento de su propiedad.
  12. Una plataforma que reúna a una comunidad de usuarios que se ayuden entre sí basados en la confianza y en las ventajas económicas que para una y otra parte devenguen de las transacciones realizadas, le dará solidez y permanencia en el tiempo al sistema.
  13. La supuesta competencia existente, que refiere principalmente a préstamos entre vecinos, no ofrece beneficios económicos y está sustentada únicamente en las relaciones de buena vecindad, con la fragilidad que ello implica.
  14. Confianza, seguridad, una oferta amplia siempre disponible, servicio técnico y un retorno económico serán el soporte para que el sistema se haga fuerte.